El gigante del software se suma a las denuncia contra el buscador por utilizar un "código especial" para monitorizar los comportamientos de los usuarios de diferentes navegadores

En un post publicado en el blog de la empresa, el vicepresidente de Internet Explorer,Dean Hachamovitch, acusó directamente a Google de usar métodos similares a los del navegador Safari para violar sistemas de control en su aplicación.

Los mecanismos que regulan la seguridad y el bloqueo de cookies de terceros son ligeramente diferentes entre las dos herramientas, lo que permitió al buscador saltar esos registros.

El método de Google consiste en el empleo de cookies, pequeños ficheros que almacenan información del internauta, para espiar a los usuarios que utilizan Safari, el navegador de Apple.

Lo hizo usando un programa que permite saltarse el código de privacidad del buscador que bloquea este tipo de rastreo por defecto. El buscador replicó que lo hacía con el consentimiento de la personas.

Ahora, Internet Explorer también denunció a Google, ya que supuestamente también habría robado datos de los usuarios de la aplicación de Microsoft. Por esto, tres congresistas estadounidenses informaron a la autoridad federal de comercio para que investigue las prácticas de Google.

Ante la acusación sobre Safari, Google respondió: "Nosotros usamos funcionalidades conocidas de Safari para proveer servicios que usuarios de Google, previamente logados en sus cuentas, habilitaron. Es importante recordar que esos cookies de publicidad no recolectaron informaciones personales.

Diferentemente de otros navegadores, Safari bloquea cookies de terceros por patrón. Sin embargo, el Safari habilita muchos recursos de la web que se apoyan en cookies de terceros, como el botón "me gusta". El último año, comenzamos a usar esa funcionalidad del browser para posibilitar que usuarios del Google logueados en sus cuentas pudieran ver los anuncios personalizados que seleccionaron y otros contenidos, como la posibilidad de dar un "+1" en cosas que les interesan.

Para habilitar esos servicios, nosotros creamos una comunicación temporal entre Safari y los servidores de Google para poder encontrar a los usuarios de Safari que estaban logueados en Google y estuvieran optando por ese tipo de personalización. Sin embargo, creamos ese link de forma que la información que siguiese al navegador Safari hasta los servidores de Google fueran anónimas - creando una barrera entre los datos personales y el contenido navegado por la red.

Entretanto, Safari tiene una funcionalidad que habilitó otros cookies de publicidad de Google dentro el propio navegador. Nosotros no previmos que eso pudiera pasar y ahora comenzamos a remover esos archivos de la publicidad de safari. Es importante aclarar que, así como en cualquier otro navegador, esos cookies de publicidad no colectan informaciones personales.

Los usuarios de Internet Explorer, Firefox y Chrome no fueron afectados, ni tampoco los usuarios de cualquier otro navegador (incluido Safari) que optaron por usar nuestro programa de publicidad dirigida usando del Administrador de Preferencias de Anuncios de Google".