Pocos tenían fe en que a estas alturas de la película un videojuego basado en Batman pudiera aportar algo. Demasiados intentos a lo largo de los últimos años, pocas buenas ideas, muy malos resultados y el riesgo de no contentar a los millones de fans del Señor de la Noche que se cuentan por el mundo. Pero en Rocksteady tenían un plan.

‘Batman Arkham Asylum’ representó una mezcla perfecta entre juego de acción, exploración, sigilo y virtuosismo gráfico. El mejor juego de Batman realizado nunca y un firme candidato a juego del año. Ahora toca hablar de su segunda parte, ‘Batman Arkham City’, y el listón está tan alto que van a tener que darlo todo para contentar a los fans. Eso sí, por suerte la cosa tiene muy buena pinta. En este artículo encontrarás todo lo que necesitas saber sobre ‘Batman: Arkham City’.

Parece que con ‘Batman: Arkham City’ se ha optado por seguir la clásica fórmula de las segundas partes. Potenciar al máximo todo lo que tenía la primera y que tanto gustó a los jugones. Más armas, más personajes, más acción, explosiones más grandes, mayor escenario… en resumen, si te gustó el caldo vas a tomar dos tazas.

Y eso no es malo cuando se trata de un cóctel tan balanceado como este. Abandonamos la isla sobre la que se asentaba el manicomio de Arkham para explorar una zona abandonaba de Gotham City cinco veces más grande.

Una zona ocupada por presos fugados y maleantes a los que habrá que ajusticiar. Para ello podremos utilizar nuevas habilidades como volar y balancear que nos permitirán recorrer los edificios e ir moviéndonos rápidamente por un escenario así de grande.

Pero una de las gracias del juego seguirá estando en los combates cuerpo a cuerpo. Aquí Batman ha ampliado su repertorio de golpes y gadgets para ser totalmente invencible. Llegaremos a vernos las caras con más de cuarenta enemigos a la vez, una auténtica pasada.

Unos toques de sandbox para un juego que hace de la acción y el sigilo sus armas más poderosas. Recordad que Batman si se enfrenta a cara descubierta contra enemigos armados tiene todas las de perder. Ahí elaborar una estrategia de ataque e ir acabando con ellos poco a poco utilizando el escenario será básico para triunfar.

El juego llegará a tener una duración que superará las 40 horas entre misiones secundarias y la trama principal que ocupara una tercera parte del tiempo total. 40 horas para disfrutar de un apartado gráfico que ha sido potenciado hasta el límite poniendo a prueba todo lo que puede hacer el veterano Unreal Engine. Eso sí, mejorado y adaptado por los chicos de Rocksteady.

Lo bueno que tiene utilizar un mundo tan conocido como el de Batman es que lleva años creciendo y evolucionando. Todos conocemos a sus enemigos más característicos, a esos a los que hemos soñado detener más de una vez y en ‘Batman: Arkham City’ el desfile de caras conocidas será impresionante.

Harvey “Dos Caras” Dent, El Pingüino, Joker, Hugo Strange, Bane, Enigma, Harley Quinn y al mismísimo Salomon Grundy entre otros. Todos convenientemente rediseñados y adaptados a la particular estética del título.

Y es que en esas 40 horas de juego vamos a tener tiempo de enfrentarnos a todos ellos y, con suerte, salir vivos. Pero tranquilos, el caballero oscuro no estará sólo en esta lucha y ya se sabe que contará con dos aliados poderosos que incluso podremos llevar en determinadas partes del juego.

Robin, el chico maravilla, y la mismísima Catwoman. El primero estará accesible gracias a un Pack descargable, sí ya se ha hablado de hasta los DLC que acabará teniendo el juego, y la segunda llegará integrada en la historia e incluso protagonizará algunos capítulos. Como siempre, las intenciones de Catwoman nunca están claras y seguro que algo trama en esa relación de amor / odio que mantiene con Batman.

Se ha confirmado también la presencia de Oráculo, la hija inválida del Comisario Gordon que tal y como hizo en la primera parte irá orientando al murciélago en sus pesquisas. No se descartan más sorpresas y es que Batman va a necesitar toda la ayuda del mundo para sobrevivir a este pequeño infierno en ciudad gótica.