Mientras la ayuda internacional llega desde el aeropuerto a Puerto Príncipe, hay carencia de vehículos y personal para distribuirla en los barrios marginados. Allí los saqueos a los comercios y hasta a los cadáveres no cesan. Piden "mejor coordinación" a los países.

Mientras la comida, el agua y otras formas de ayuda comenzaban a llegar a Haití en grandes cantidades, los esfuerzos internacionales de asistencia reñían entre sí mientras luchaban por llevar esas provisiones desde el atiborrado aeropuerto a los sobrevivientes hambrientos y demacrados.

El gobierno de Haití por sí solo ya ha recuperado 20.000 cuerpos, sin contar aquéllos recuperados por sus familiares o los organismos independientes, dijo el primer ministro haitiano Jean-Max Bellerive a The Associated Press. Dijo que un saldo final de 100.000 muertos "parecería ser lo mínimo".

Había escasas señales de ayuda en la ciudad cuatro días después del sismo y muchas señales de que los desesperados —y los delincuentes— estaban tomando la delantera.

Un conductor de un camión de agua dijo que fue atacado en uno de los barrios precarios de la ciudad. También había informes de saqueos aislados, con jóvenes que caminaban por el centro con machetes. Un grupo de ladrones presuntamente mató de un disparo a un hombre que quedó tirado en la calle.

"No sé cuánto tiempo más podemos aguantar", dijo Dee Leahy, un misionero laico de San Luis, Misurí, que repartía provisiones junto a un grupo de monjas. "Necesitamos comida, necesitamos insumos médicos, necesitamos medicamentos, necesitamos vitaminas y necesitamos analgésicos. Y los necesitamos urgente".

Las tareas de ayuda se topaban con caminos bloqueados, la congestión del único aeropuerto, falta de equipamiento y otros problemas. Los soldados de la fuerza de paz de la ONU que patrullan la capital dijeron que la gente se mostraba cada vez más enojada y advirtieron a las caravanas de ayuda que llevaran seguridad adicional ante el riesgo de saqueos.

"Por el momento no se puede llevar nada por aire a Puerto Príncipe. El aeropuerto está totalmente congestionado", dijo el portavoz de la Cruz Roja Internacional Paul Conneally a The Associated Press vía telefónica desde Santo Domingo.