La saharahuí Aminattou Haidar fue internada en el hospital de Lanzarote, en las Islas Canarias, debido a fuertes dolores en el abdomen causados por las continuas náuseas que padece luego de 32 días de huelga de hambre

Aminattou Haidar se encuentra hace poco más de un mes varada en un aeropuerto de España. El gobierno de facto de Marruecos no le permite volver a su país -en donde están sus hijas, que tampoco pueden salir- porque ella es declarada activista del Sahara Occidental, ex colonia española invadida por Marruecos.

La mujer pidió ayer la llevaran al hospital, pero también dijo que no va a dejar de luchar y que si el estado marroquí quiere, morirá de inanición. De hecho ella afirmó en un diario argelino: "Marruecos quiere mi muerte, es eso lo que quiere, ésa es su gloria".

Por decisión de Haidar, en el hospital de las Islas Canarias no se le está inyectando suero, sino solamente agua. Se le respeta el derecho a la huelga de hambre. Ya lleva 32 días en el aeropuerto de la ciudad canaria tras ser expulsada.

La llegada al centro sanitario coincidió con la de Leila Haidar, hermana de la protagonista, que ha llegado a las islas precisamente para ver a Aminattou. Leila afirma que se quedará en territorio español hasta que se solucione el problema.

Mientras políticos y diplomáticos intentan solucionar el problema a tres bandas que existe ahora mismo entre España, Marruecos y Aminattou. El Parlamento español aprobó por mayoría la proposición de ley en la que se pide se conceda el derecho de autodeterminación al Sahara Occidental así como el pasaporte a la huelguista.

Por su lado la Eurocámara se mostró también dura con Marruecos al afirmar que el país norteafricano está cometiendo una "violación flagrante del Derecho Internacional". Además exigió que se readmita enseguida a Haidar y que se asegure su "integridad física".