El presidente de los EEUU parte hoy a Oslo para recoger el galardón que describió como "una llamada a la acción frente a los desafíos comunes". Le llega luego de anunciar una escalada de la guerra afgana

Obama viajará hoy por la noche y tiene prevista su llegada a la capital noruega en torno a las 4:45 hora local de este jueves.

En su discurso de aceptación del premio en el Auditorio Municipal de Oslo, mañana a las 9, tendrá que hilar muy fino.

Por un lado, el premio le llega cuando ordenó, hace apenas diez días, el envío de 30.000 soldados más a Afganistán, para reforzar un contingente norteamericano que sumará ahora más de 100.000 militares en el país asiático.

Es una verdadera escalada de la guerra contra la red terrorista Al Qaeda y el movimiento talibán.

Por otro lado, las encuestas apuntan a que la mayoría de los votantes está en desacuerdo con que se le haya concedido el premio, sin que haya cumplido aún siquiera un año de mandato.

Una encuesta dada a conocer esta semana por el Instituto Quinnipiag indicaba que apenas el 26% de los norteamericanos cree que Obama merece el Nobel.

La propia Casa Blanca no es ajena a la contradicción que supone conceder el Nobel de la Paz al presidente de una nación en guerra e indicó que Obama hará alusión a esa "yuxtaposición" en su discurso.

"Vamos a referirnos directamente a la noción que muchos mencionaron, que es la yuxtaposición del momento de la entrega del Premio Nobel de la Paz con su compromiso de enviar más tropas a Afganistán", declaró el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs.

El comité Nobel noruego anunció el pasado octubre que concedía el prestigioso premio a Obama por sus "extraordinarios esfuerzos en fortalecer la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos".

Entre estos esfuerzos, citó su propuesta para lograr un mundo sin armas nucleares y sus intentos de acercamiento al mundo musulmán.

Aquel anuncio tomó por completa sorpresa al presidente norteamericano, que entonces se declaró "profundamente sorprendido y honrado" por el galardón.

Durante su estancia en Oslo, el presidente de los EEUU, que viajará acompañado de su esposa, Michelle, tiene previsto visitar el Instituto Nobel noruego y reunirse con el primer ministro del país, Jens Stoltenberg, con quien ofrecerá una breve rueda de prensa.

También será recibido por los soberanos noruegos, Harald y Sonia, en el Palacio real de Oslo.

Tras su participación en la ceremonia de entrega del Nobel, Obama y su esposa acudirán al banquete tradicional en honor al premiado, al que están invitadas 250 personas.

Su visita a Oslo, que inicialmente iba a estar precedida de una parada en Copenhague para participar en la cumbre de la ONU sobre cambio climático -algo que finalmente se pospuso para la próxima semana-, concluirá el viernes por la mañana, cuando regresará a Washington.

El galardón viene acompañado de una recompensa en metálico de 1,4 millones de dólares. La Casa Blanca indicó que el mandatario donará esa cantidad entera a fines caritativos, aunque hasta el momento no ha revelado cuáles.